El salto, al vacio que realizo el hombre de nieve, hizo saltar mi corazón, cuando pense que iba a morir. pero allí estaba otra vez encaramado sobre la corniza del cuadro, dispuesto a hacerlo nuevamente. Ese año nos habia por cosas del destino, estar sobre los cuadros como cuidandolos, era nuestro trabajo. Un domingo radiante de diciembre lo vi otra vez en el piso, palido en medio de su blacura.
le pregunte por que lo hacia y respondio, tengo una amiga cerca de aqui, ella cuida los objetos y adornos navideños del baño, es una muñeca vestida de rojo. Tengo el deseo de hablarle para saber que piensa de mi.
los intentos fueron vanos, se termino el diciembre y los objetos y figuras navideñas fueron recogidas y guardadas en espera de otra navidad. el hombre de nieve y la muñeca roja, quedaron juntos, se tomaron de la mano, se acercaron a luz que entraba por un costado de la caja, y dejaron volar sus sueños, dispuestos a cumplir en los años venideros.
Si le permito a la muñeca de rojo llegar a mi piso, tendria que hacer un lugar para sus cosas y mi privacidad se acabaria, lamentaria dejar todo lo que he alcanzado, para compartirlo con la muñeca de rojo; penso el hombre de nieve.
Si permito al hombre de nieve hacer parte de mi destino, tendre que decirle a donde voy, que hago, porque me visto de rojo, mis intereses de muñeca, mezclar mis cosas con las suyas que son blancas, penso la muñeca de rojo.
me abrazara, su perfume me gustara o me disgustara, mis canciones de la radio preferidas le llamaran la atención o se ensordecera con mi canto, madrugar o dormir tarde llamara la atención o el disgusto, penso el hombre de nieve y suspiro.
comer lo mismo o lo que no me gusta, solo por aparentar, si fuma, que lo detesto, debo aguantar desde el olor, y asumir un ejercicio estupido y valadi, como mio, igual que el entorno incluida mi ropa con olor a tabaco, se imagino la muñeca roja como seria vivir así, por diez años, tomo un sorbo de gaseosa, que sabia no le gustaba a todo el mundo, y sonrio.
el hombre de nieve y la muñeca de rojo, sin proponercelo pensaron, será que no hay un justo medio que nos permita vivir, sera que ese justo medio es la democracia. Abrieron lentamente los ojos y se vieron tomados de la mano, se sintieron seguros por primera vez en mucho tiempo y creyeron que ya era un buen comienzo. Se juntaron un poco más y se durmieron soñando, con la próxima navidad.
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